Vitamina C para la piel, ácido hialurónico y colágeno
Qué hace la vitamina C en la piel, para qué sirve el ácido hialurónico oral y por qué el colágeno se toma acompañado de los dos.
Qué hace la vitamina C en la piel, para qué sirve el ácido hialurónico oral y por qué el colágeno se toma acompañado de los dos.
Septiembre tiene algo de espejo incómodo. Después de dos meses de sol, sal, cloro y horarios raros, la piel de la cara no está peor cuidada que en junio. Está más seca, más apagada y más tirante. Y la sensación más habitual es que ninguna crema acaba de arreglarlo del todo.
La explicación no tiene misterio. Una crema trabaja donde llega, que es la superficie. Lo que se ha quedado corto está más abajo, y ahí se llega por dentro.
Aquí van las tres piezas de esa vía y qué hace cada una: la vitamina C, el ácido hialurónico y los péptidos de colágeno.
En verano se juntan tres cosas. La radiación solar, que además de broncear acelera el desgaste de las fibras que dan sostén a la piel. El agua, porque entre el sol, el mar, el cloro y el aire acondicionado se pierde más de la que se recupera, y una piel deshidratada se ve mate y se nota tirante aunque por fuera lleve crema. Y la rutina, que en agosto se relaja.
El resultado es una piel que no está enferma ni dañada, solo con las reservas bajas. Lo que se nota como falta de luminosidad suele ser eso, menos agua retenida y una renovación más lenta.
Y aquí está el punto que casi nadie explica. El colágeno de la piel no se repone solo porque se tome colágeno. Hace falta con qué construirlo.
Esta parte no admite discusión, porque está en la normativa europea. La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel. No es un eslogan, es una declaración de salud autorizada en la Unión Europea, y significa que el cuerpo necesita vitamina C para fabricar su propio colágeno.
El motivo es bioquímico. Las enzimas que montan y estabilizan las fibras de colágeno necesitan vitamina C para trabajar. Sin ella la cadena no se estabiliza bien. Se pueden aportar todos los aminoácidos del mundo, pero si falta el cofactor la obra se queda a medias.
La vitamina C tiene además otras dos declaraciones autorizadas que encajan bien después del verano. Contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo y contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
Por eso un colágeno que venga sin vitamina C está haciendo la mitad del trabajo.
El ácido hialurónico ya está en tu piel. Es una molécula que vive en la dermis y cuya función es retener agua. Puede fijar muchas veces su peso en agua, y es en buena parte lo que hace que una piel joven se vea rellena en lugar de apergaminada. Con los años hay menos, y el sol acelera esa pérdida.
En crema funciona, pero funciona donde se queda, en las capas superficiales. Es una molécula grande y la piel es una barrera, no un colador. De ahí que un sérum dé una sensación inmediata de confort que no llega al fondo.
Tomado, el recorrido es otro. Se absorbe en el intestino y viaja por la sangre. Es la diferencia entre mojar una esponja por encima y llenarla desde dentro.
Sobre esto conviene ser honestos, porque en este sector se promete mucho. Ni el ácido hialurónico ni el colágeno tienen todavía una declaración de salud aprobada en la Unión Europea. Lo que se puede decir es qué son, dónde están en la piel y qué cantidad lleva un producto. Cualquiera que te prometa un resultado concreto con ellos se está pasando de la raya.
Puestos en fila, cada uno hace algo distinto y ninguno sustituye a otro.
Tomar colágeno a secas, sin vitamina C, es comprar ladrillos y no contratar al albañil. Es el error más común y el más caro, porque la sensación de que el colágeno no hizo nada sale muchas veces de ahí. Un colágeno con ácido hialurónico y vitamina C se ahorra ese problema de partida.
Las cantidades importan más que la lista de ingredientes. Un producto puede llevar los tres y llevarlos en cantidades simbólicas.
La referencia para los péptidos de colágeno bioactivos VERISOL® es de 2,5 g al día, que es la dosis con la que se han hecho sus estudios clínicos. Por debajo de ahí, los resultados publicados no aplican. Para la vitamina C, la cantidad diaria de referencia europea es de 80 mg. Para el ácido hialurónico no hay una cifra oficial.
| Por stick de 3 g | Cantidad | Referencia |
|---|---|---|
| Péptidos de colágeno bovino VERISOL® | 2.670 mg | Por encima de los 2,5 g/día de los estudios |
| Hialuronato sódico, de los cuales 120 mg de ácido hialurónico | 131 mg | Sin cantidad oficial de referencia |
| Vitamina C | 200 mg | 250 % de la cantidad diaria de referencia |
Merece la pena leer las etiquetas con esta tabla al lado, porque es ahí donde se ven las diferencias reales entre un colágeno y otro.
Collagen Beauty es la fórmula de la que habla todo este artículo. Péptidos de colágeno bovino VERISOL®, ácido hialurónico y vitamina C en un mismo stick de polvo, que se toma una vez al día en el momento que mejor encaje. Veintiocho sticks por caja, justo un mes. Puedes ver la composición completa en la ficha de Collagen Beauty con VERISOL®, ácido hialurónico y vitamina C.
Porque no es lo mismo tomar colágeno que tomarlo hidrolizado, y esa diferencia explica por qué unos productos tienen estudios detrás y otros no. Lo contamos entero en qué son los péptidos de colágeno.