Electrolitos en verano: el agua no basta
En verano sudas más minerales de los que crees. Qué son los electrolitos, cuándo el agua no es suficiente y cómo reponerlos sin azúcar añadido.
En verano sudas más minerales de los que crees. Qué son los electrolitos, cuándo el agua no es suficiente y cómo reponerlos sin azúcar añadido.
Bebes agua, mucha agua, y sigues con la cabeza espesa, las piernas pesadas y ese calambre en la pantorrilla a media noche. Es una de las situaciones más frecuentes de agosto y tiene una explicación sencilla: cuando sudas no pierdes solo agua, pierdes también los minerales disueltos en ella. Y esos minerales el agua del grifo no los devuelve.
El sudor es agua con sales. Reponer solo la mitad de la ecuación funciona regular. Si los calambres son tu síntoma principal, lo desarrollamos aparte en magnesio y calambres en deportistas. Aquí vamos a lo otro: qué son exactamente los electrolitos, cuánto se pierde de verdad y cuándo merece la pena reponerlos.
Son minerales que, disueltos en agua, se separan en partículas con carga eléctrica. Esa carga es lo que les da el nombre y lo que les permite hacer su trabajo: mover agua de un lado a otro de las membranas celulares y transmitir los impulsos eléctricos con los que se comunican tus nervios y se contraen tus músculos.
Los principales son sodio, potasio, magnesio, calcio y cloruro. Cada uno tiene su papel, pero lo importante es que trabajan en equilibrio: lo que determina si una célula está hidratada no es cuánta agua hay alrededor, sino la proporción entre el agua y las sales. Por eso puedes estar bebiendo dos litros al día y tener las células peor hidratadas que alguien que bebe menos pero repone sales.
El magnesio contribuye al equilibrio electrolítico y al funcionamiento normal de los músculos, dos declaraciones autorizadas en la Unión Europea que explican por qué aparece en casi todas las fórmulas de este tipo.
Porque diluye. Si pierdes agua y sales y solo devuelves agua, la concentración de sodio en sangre baja. Tu cuerpo detecta esa dilución y responde eliminando más líquido por la orina para recuperar la proporción. Resultado: bebes más, orinas más y te sigues encontrando igual.
Es la explicación de una sensación que casi todo el mundo ha tenido en verano: la de estar bebiendo sin parar y no acabar de hidratarse nunca. No es que el agua no sirva; es que sin sales el cuerpo no puede retenerla donde hace falta.
Conviene decir también lo contrario, porque hay muchísimo ruido comercial alrededor de esto: en un día normal, de oficina y aire acondicionado, con la comida cubres de sobra tus necesidades de electrolitos. La sal de los alimentos, la fruta y la verdura hacen el trabajo. Los suplementos tienen sentido en situaciones concretas, no como rutina diaria universal.
Mucho más de lo que la mayoría imagina, y con una variabilidad enorme entre personas.
La tasa de sudoración durante ejercicio en calor se sitúa habitualmente entre 0,5 y 2 litros por hora, y en condiciones extremas puede superarlo. La concentración de sodio en el sudor varía todavía más: la literatura de fisiología del ejercicio maneja un rango aproximado de 200 a 1.800 miligramos por litro según la genética, el nivel de aclimatación al calor y la intensidad del esfuerzo.
Traducido: dos personas entrenando lo mismo, al lado la una de la otra, pueden perder cantidades de sodio que se diferencian en un factor de nueve. Si eres de los que acaba con cercos blancos en la camiseta y la gorra, estás en el extremo alto del rango. Ese detalle visual es el mejor indicador doméstico que existe.
Con el resto de minerales el orden de magnitud es menor, pero la pérdida existe igual. Y si vienes ya con las reservas bajas, se nota antes. Las señales de un aporte insuficiente de magnesio las repasamos en falta de magnesio.
| Mineral | Qué hace | Se pierde sudando | Función reconocida en la UE |
|---|---|---|---|
| Sodio | Retiene el agua en el espacio extracelular | Mucho — es el principal | — |
| Potasio | Contracción muscular y equilibrio dentro de la célula | Moderado | Función muscular y sistema nervioso normales |
| Magnesio | Más de 300 reacciones enzimáticas; relajación muscular | Bajo pero relevante | Equilibrio electrolítico · músculo · cansancio y fatiga |
| Calcio | Señal que inicia la contracción muscular | Bajo | Función muscular normal · huesos |
| Cloruro | Acompaña al sodio; equilibrio ácido-base | Mucho | Digestión normal |
La línea divisoria no es el calor, es la duración y la intensidad de la pérdida.
Tiene sentido:
No hace falta:
Un apunte de seguridad que rara vez se menciona: si sigues una dieta baja en sodio por indicación médica o tomas medicación para la tensión, consúltalo antes de añadir sales de forma sistemática.
Funciona y sale barata. Por cada 500 ml de agua:
Es la versión casera y cumple para un uso ocasional. Sus dos límites son que no aporta magnesio en cantidad significativa y que no puedes saber qué dosis estás tomando de cada cosa. Para uso habitual, una fórmula medida es más práctica: nuestro Creatina + Electrolytes en sticks lleva las sales dosificadas junto a la creatina, en formato de un stick por vaso.
Tres cosas, en este orden:
Que declare el sodio y en qué cantidad. Es el electrolito principal del sudor. Un producto que presume de electrolitos y trae 20 mg de sodio por dosis no está reponiendo gran cosa.
Qué forma de magnesio usa. El óxido es el más barato y el peor aprovechado; el bisglicinato y el citrato se toleran mejor. Lo comparamos en tipos de magnesio.
Cuánto azúcar lleva. Una pizca de hidratos ayuda a la absorción, pero muchas bebidas del supermercado son refrescos con sales añadidas. Mira los gramos de azúcar por ración, no el reclamo de la parte delantera.
Y si el problema de fondo es que arrastras cansancio todo el verano, el asunto puede no ser de hidratación: lo tratamos en cómo tener más energía.
Si hay una pérdida real que reponer — entrenamiento, calor, trabajo físico — sí. Como hábito diario sin esa pérdida no aporta nada, porque la alimentación normal ya cubre las necesidades.
Algunas sí y muchas son refrescos con sales. La diferencia está en la cantidad de sodio y en los gramos de azúcar por ración. Hay que leer la tabla nutricional, no el envase.
Para sesiones de más de una hora, durante. Para sesiones cortas con mucho calor, después. Empezar ya deshidratado es el error más común: la hidratación del día anterior cuenta.
El indicador doméstico más fiable son los cercos blancos en la ropa, la gorra o la piel al secarse el sudor. Si te pasa, estás en el extremo alto del rango.
Aporta sodio y cloruro, que son los dos principales. Le faltan el potasio y el magnesio, así que cubre una parte del asunto, no todo.
INFORMACIÓN LEGAL: Los productos mencionados son complementos alimenticios. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. No supere la dosis diaria expresamente recomendada. Manténgase fuera del alcance de los niños. Si está embarazada, en período de lactancia, tomando medicación o bajo supervisión médica, consulte con su médico antes de tomar este producto.